domingo, 6 de junho de 2010

MI PRIMERA VISITA A ROMA


Mi primer viaje a Roma fue sencillamente maravilloso y a pesar que no sabia manejarme con el idioma, toda la gente que se me cruzó en el camino ha sido super amigable.

Igualmente - confieso - que tuve un poquito de miedo, pues llegué a Fiumiccino al caer el sol y lloviendo torrencialmente sobre la Capital de Italia que se vislumbrava colmada de turistas.

Felizmente Dios y la Virgen Santa enviaron a mi Angel de la Guarda para que me guie y proteja; asi fue que golpeando puertas llegue al Instituto de las Hermanas Redentoristas que gentilmente me ofrecieron alojamiento.